Que se puede decir que no se haya dicho de una verdadera leyenda viviente como lo es
Bruce Dickinson, su nombre es sin duda palabras mayores dentro de la historia del Heavy Metal, tal vez por esto cada vez que lanza un disco solista, o sale a la calle un nuevo larga duración de
IRON MAIDEN estas acciones se convierten en verdaderos acontecimientos para mucha gente, personas entre las cuales me incluyo.
Luego de 7 años de silencio como solista y como el sucesor de “The Chemical Wedding” llega a mis manos este “Tyranny of Souls”, lo pongo en mi reproductor esperando verificar si
Dickinson sigue siendo tan buen compositor, esperando encontrarme con una voz y una fuerza que se que llenará completamente la habitación en la que me encuentro. Luego de terminar el disco me doy por satisfecho, un álbum redondo, algo muy diferente a
IRON MAIDEN, un sonido fresco y oscuro, un tremendo disco.
Es imposible no pensar o no comparar este LP con “Dance of Death”, en este caso las diferencias son muchas, en “Dance of Death”
IRON MAIDEN saca a relucir toda la clase y la elegancia que han ido ganando con los años, tal vez con menos fuerza que sus lanzamientos de los 80, pero con la misma vibra y esa onda tremenda que cada uno de los integrantes de la banda sabe entregar, este “Tyranny of Souls” es un disco que se podría a llegar a decir que es opuesto a “Dance of Death”, lleno de oscuridad y de potencia, mucho más poderoso y más pesado, sin duda aquí
Dickinson se siente con más libertad y hace lo que el quiere sin tener al lado un nombre de tanto peso como
Steve Harris. Esto se nota tan pronto como empieza “Abduction” unos riffs demoledores que perfectamente podrían ser de una banda de Death Metal de Gotemburgo, un tema muy rápido y que distancia inmediatamente a este disco de cualquier lanzamiento de
IRON MAIDEN, esto queda aún más confirmado con “Soul Intruders”, canción dueña de un doble bombo avasallador y un riff tremendo, casi no se hace necesario mencionar las excelentes actuaciones de
Dickinson en cada uno de los temas, su voz sigue sonando increíble, tal vez ya no llegue a altos como los de antaño, pero sin duda sigue siendo una voz enérgica y llena de sentimiento.
Luego viene “King Devil Hill” que es un tema algo más lento que los anteriores pero con una atmósfera genial, oscura y con toques épicos uno de los mejores temas del disco. “Navigate in the Seas of the Sun” es una balada que parece fuera de lugar en una producción como esta, con una guitarra acústica que marca el ritmo, una batería simple y un teclado casi relajante es un muy buen corte, pero le baja demasiado la potencia al disco, no se si estará mal ubicado dentro del tracklist o simplemente debió dejarse como bonus track, pero parece ajena a “Tyranny of Souls”.
“River of no Return” es una canción que mantiene esta línea mas relajada de los dos tracks anteriores, es como un descanso para después tomar vuelo nuevamente con temas como “Power of the Sun”, “Believiel” y “A Tyranny of Souls” (estos últimos parecen sacados de un disco de
DANZIG, por la oscuridad y los cambios de ritmos que posee). Punto aparte para “Devil on a Hog” que para mí es el peak de este LP, un tema con mucha onda, quizás menos pesado que algunas pistas del disco, pero con una onda rockera exquisita.
Con este “Tyranny of Souls”,
Dickinson nos demuestra que sigue vigente, que tiene voz de sobra para seguir haciendo vibrar a todos sus seguidores y que su calidad compositiva parece ir en alza, produciendo música de calidad y teniendo capacidad para innovar dentro de su estilo. Tal vez estos 43 minutos nos dejen con gusto a poco, pero es un tiempo más que suficiente para recordarnos por que
Bruce Dickinson tiene su nombre escrito con letras de oro en la historia de la música. Para mi, uno de los mejores lanzamientos del año.
[Century Media]